RNPS

No. 1893

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ISSN

1562-3297

                

Ser Cubano: esencia del Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias negativas en Cuba.

                                                     Lic. Eloína Núñez López

Calle Martí Final # 270

Universidad "Hermanos Saíz" Pinar del Río

Teléfono: 4289

Email enuñez @ eco. upr. edu. cu.

 

RESUMEN

Se exponen, de manera argumentada, las principales tareas que demanda la etapa de desarrollo de la sociedad cubana en la que se inscribe el Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias negativas en Cuba. Esto se traduce, ante todo, como el viraje revolucionario, decisivo, ajustado a las tradiciones combativas de las masas populares cubanas y al vínculo de la vanguardia revolucionaria con sus necesidades, intereses y aspiraciones más legítimas.

El autor, llama la atención acerca de la necesidad de que la mayor responsabilidad de cada generación constituye la preservación de la identidad nacional.

El artículo cuenta con 10 referencias empleadas.

Palabras claves : Identidad nacional, Revolución.

 

ABSTRACT.

This article shows the principal tasks demanded by the Cuban society development stage in which it is inscribed the negative tendencies and errors rectification process in Cuba. First of all this is translated as the decisive revolutionary change adjusted to Cuban population struggle tradictions, close to its revolutionary vangurd with their needs, interest and the most legitimate aspirations.

The author calls the attention about the necesity that the greatest responsability of each generation constitutes the national identity preservation.

The article has 10 used references.

Key words: National identity, Revolution

 

El período en que se inscribe el Proceso de Rectificación en la construcción del Socialismo en Cuba, posee una gran actualidad y significación debido a las cruciales circunstancias y desafíos que deparan a la sociedad cubana en los umbrales del siglo XXI y en que transcurre un agudo debate internacional sobre el ideal del socialismo desde diferentes perspectivas teóricas.

Como se afirma en el III Congreso del PCC, " la Rectificación condujo al pueblo Cubano a reasumir el papel protagónico de la ideología revolucionaria, relegada por el falso criterio de la eficiencia espontánea de los mecanismos económicos, y asentó al hombre, a sus condiciones materiales de trabajo y de vida.

El Proceso de Rectificación en Cuba, constituye una etapa socialmente condicionada dentro de la historia de la Revolución Cubana. No se trata de una copia de experiencias foráneas, sino de un viraje revolucionario ajustado a las tradiciones combativas de las masas populares cubanas y al vinculo de la vanguardia revolucionaria con sus necesidades, intereses y aspiraciones mas legitimas.

El Proceso de Rectificación, potenció la identidad nacional. Ser cubano en este mundo unipolar, nos obliga a pagar el precio de la diferencia, contra la cual se yergue con un garrote la mundialización, cuando lo que demanda la humanidad es la conciencia del futuro común, que va del individuo a la colectividad, de la nación a la comunidad internacional.

Similar al siglo pasado, cuando la nación cubana pujaba hacia la modernidad, que aún permanece inconclusa, nuestra nacionalidad se halla hoy en un pliegue caprichoso de la historia y en un minuto de encrucijada. Hace cien años, unas manos no precisamente generosas y humanistas, sino burdas y desdeñosas, capaces de hacer botones con los huesos de nuestros muertos, malograron el sueño de varias generaciones de cubanos. La ocupación norteamericana se haría eco de aquella versión minusválida del ser nacional proclamada por el TIMES de Londres, la cual aseguraba que " en Cuba, los Estados Unidos tendrían que abordar la tarea de gobernar a una población incapaz de dirigirse a si misma "(2)

Medio siglo después, por obra de "una revolución tan cubana como las palmas"(3) nuestro pueblo, comenzó a hablar en grande y a ser escuchado, y aquella imagen, postiza impotencia, pesimismo y resignación cedió su lugar a ser rostro inédito del cubano que pone en primer plano sus virtudes en medio de una intensa militancia social.

No se trata, no, de que hayamos inventado un país maravilloso poblado por gentes excepcionales, ni de halagar a un pueblo que no vale demasiado, sino hacerle justicia cuando otros- e incluso nosotros – nos negamos la virtud.

La vindicación del cubano tiene ahora, como la tuvo siempre, un asidero en la activación de su memoria histórica para reforzar la fe en el destino que merecemos y que somos capaces de construir, ese destino que nos retraso en sesenta años una nación prepotente que hoy, como ayer, niega nuestra capacidad, insulta nuestra virtud, desprecia nuestro carácter y confesamente nos desea.

La preservación de la identidad nacional, es pues, la mayor responsabilidad de cada generación con respecto a las que le suceden. Si se tiene en cuenta, que ella nos mira con los ojos de los fundadores, y también, con extraña vehemencia con los ojos de nuestros desconocidos descendientes. A las actuales generaciones, nos corresponde ser el puente de ambos miradas, en un dialogo permanente que asegura la felicidad a las corrientes matrices de nuestra nacionalidad.

Esta Cubanidad que no llevamos puesta, sino que la llevamos dentro, nos ordena exaltar lo autóctono, sin parecer  "aldeano vanidoso", ni apostar de "criollo exótico". "De todas las sangres, estamos hechos y hay que buscar al compuesto modos propios". (4) Estamos urgidos de sudar nuestra calentura y de sumir al plátano para hacer nuestro vino.

Esta Cubanidad nos alerta acerca de que es preciso no equivocarse de enemigo, y enderezar el cañón del fusil si esta torcido, para no errar en un mundo en el que el costo de la vida sube y sube, mientras el valor de la vida baja y baja.

Esta Cubanidad nos aconseja "erguirnos todos juntos, de modo que el mundo nos vea, y nos respeta, y nos ayuda, de modo que la patria nos halla miserables canijos, incapaces de llevar adelante la obra gigantesca en el momento en que necesita y exige de nosotros la obra gigantes".

 

Esta Cubanidad nos exhorta a proclamar el mérito, a "hablar siempre en estos días en que la observación superficial pudiera dudar el corazón de Cuba, del oro rebelde que en el fondo de todo pecho cubano solo espera la hora de la necesidad para brillarse y guiar como una llama. " (6)

Esta Cubanidad nos propone envolvernos en nuestra virtud, que es nuestro escudo.

Por esta Cubanidad, nuestras plumas han de cargarse con pasión revolucionaria, para decir cuanto se necesita saber, de adentro y de afuera, para dibujar nuestro heroísmo cotidiano y evitar que se caiga la fe de los olvidadizos, para revelar nuestro poder en la dificultad y nuestra firmeza en la desdicha y para perpetuar la rica historia en la que este pueblo halla solidez, fuerza y firmeza.

Estamos todos invitados al entierro mundial de la esperanza. Pero es evidente que estos funerales se han equivocado de muerto. El socialismo, no murió ni morirá : hoy es el primer día de la larga vida que tiene por vivir.

Cuba lo confirma, asumiendo un proyecto alternativo al capitalismo salvaje, negándole toda concesión al retorno, apostando masivamente por el futuro, aunque tengamos que pedalearlo entre apagones, como pueblo protagonista del milagro de brillar y vencedor de sombras, defendiendo el derecho a soñar juntos sueños que se desueñan.

Lo que necesitamos, como expresara Martí en Patria, es "explicar y fijar las fuerzas vivas y reales del país... a fin de que el conocimiento de nuestras deficiencias y errores, y de nuestros peligros, asegure la obra a la que no bastaría la fe romántica y desordenada de nuestro patriotismo... fomentar y proclamar la virtud donde quiera que se le encuentre... juntar y amar y.. vivir en la pasión de la verdad. (7)

La identidad es como una espiral, de que a lo que más nos parecemos es a un perenne nacimiento; de que la identidad no es como algo tallado en piedra de una vez y para siempre, que no se manifiesta como algo acabado, en el mismo grupo, simultáneamente, respecto a las mismas cosas, en todas las interrogantes de la sociedad donde se origina, en diferentes lugares, en distintas clases, en diferentes momentos y coyunturas históricas. La identidad nacional se recibe, se hereda, se adquiere, se transforma, se enriquece, se recrea; pero también se abandona y se pierde.

A los cubanos de hoy nos consta, que la obra es grande, pero no es mas que nuestro corazón y  " si Cuba quiere, nosotros podemos ". (8)

No en balde, nuestro V Congreso del PCC, formuló la pregunta trascendente: ¿Qué somos, qué valemos si no podemos?(9)

Los cubanos somos los que hacemos, pero sobre todo, lo realizamos para seguir siendo lo que somos y para ser mejores de lo que somos.

En ocasión de la visita del Sumo Pontífice a Cuba, en Enero de 1998,el Comandante en Jefe, señaló: " Estaré en la misa con el Papa, junto al pueblo, participando del orgullo de ser lo que somos y de ser como somos: ser cubano " .

 

BIBLIOGRAFIA.

(1) Castro Ruz,F. Informe Central al III Congreso del PCC. Ciudad de la Habana. Editorial Política 1986,p.100

(2)  Philip, F. La guerra Hispano-cubano –norteamericana y el surgimiento del imperialismo yanqui. La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1878,vol.2 p.65

(3) Castro Ruz, F. Citado por Antonio Nuñez Jiménez en, Cuba: cultura, estado y revolución. México. Prelasa S.A. 1954,p.12

(4) Martí, J. Obras Completas. La Habana Editorial Nacional de Cuba, 1963, Tomo V.p.468

(5)Martí, J. Obras Completas. La Habana Editorial Nacional de Cuba, 1963, Tomo IV.p.338.

(6) Martí, J. Obras Completas. La Habana Editorial Nacional de Cuba, 1963, Tomo II.p.449-450

(7)J. Martí. Obras Completas. La Habana Editorial Nacional de Cuba, 1963, Tomo I.p.135

(8)Martí, J. Obras Completas. La Habana Editorial Nacional de Cuba, 1963, Tomo II.p.329

(9)  Castro Ruz, F. Discurso de clausura del V Congreso del PCC.Periódico Granma, 1 de Noviembre de 1997. p.4.

(10)  Castro Ruz, F. Periódico Granma 20 de Enero de 1998.

 

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